Durante siglos, la historia de la literatura ha estado protagonizada únicamente por hombres. Eran ellos quienes tenían la potestad para pensar, cuestionar, opinar, relatar… sólo ellos disfrutaban del privilegio de escribir y publicar y eran ellos los encargados de contar la historia oficial. Pero durante esos siglos sí hubo mujeres que pensaron y que escribieron, aunque en la más absoluta oscuridad. Recuperar esos nombres, hacerlos visibles y reivindicar su labor es el objetivo de El Día de las Escritoras, una iniciativa de la Biblioteca Nacional de España que desde el pasado año se celebra el lunes siguiente al 15 de octubre, día de Teresa de Jesús.

En este día merece la pena recordar a una de esas grandes voces que la historia se encargó de apagar. Hablamos de Leonor López de Córdoba, considerada como la primera escritora en lengua castellana. A pesar de su condición de mujer se atrevió, en pleno siglo XV, a componer un texto y contar su verdad, alejándose del discurso oficial, ese que sólo componían hombres.

Esta mujer fue una noble (hija del hombre de confianza de Pedro I el Cruel) que nació en Calatayud en 1362, se crió cercana a la corte, pero con apenas 8 años, y tras la ejecución de su padre por orden del nuevo rey Enrique de Trastámara, fue encarcelada junto a su marido (su padre la casó con 7 años) y hermano durante 9 años en las Atarazanas de Sevilla. Una vez libre se trasladó a vivir con su tía y primas a Córdoba, y más tarde con su marido. Los primeros 40 años de su vida estuvieron llenos de desgracias e infortunios, como la muerte de su hijo por la peste o depender de la generosidad de su tía. Pero hacia 1406 logró el favor de la reina Catalina de Lancaster -nieta de Pedro I- y se convirtió en su consejera y valida, adquiriendo así gran poder en la corte. Finalmente cayó de nuevo en desgracia y la reina la desterró a Córdoba donde murió en 1430.

Todas estas andanzas están recogidas en Memorias, su obra autobiográfica que dictó a un escribano entre 1401 y 1404 y que suponen el primer texto en castellano de estas características que se conserva hasta la fecha. Es una obra breve donde se aprecian distintos géneros y escrita en clave religiosa, como corresponde cultural y socialmente a la época. Ella nos ofrece un punto de vista nuevo, pero real, y gracias a su valentía podemos conocer, desde otra perspectiva, la vida y la historia de aquella convulsa época en la España del siglo XV.

@crisruizg

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