Entre nubes de algodones

se duermen los corazones

gladiadores retozones

¿tienen alma los ratones?

cada cual a sus labores.

 

Coser con hilos de plata

fundir oro y hojalata

mirar como se regalan

alabanzas y miradas.

 

Oscuros ojos que ven

marchar el ultimo tren

allí fuera en el anden

queda llorando Raquel

¡feliz aquel que muere bien!




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"Aprendí a ser formal y cortés y a cortarme el pelo una vez al mes. Mas si me aparté de la sociedad, fue que nunca me gustó la vulgaridad". Escritora por devoción y lectora por convicción.

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