En la vida hay muchas oportunidades para según qué, pero para cambiar de actitud hacia uno mismo y hacia los demás, pocas se nos presentan.
Castigo divino, dirigida por Pablo Guerrero y primera película de Juan Dávila como protagonista, es un ejemplo de esto.
Pedro (Juan Dávila) es un enfermero caótico, egoísta y solitario cuya vida da un giro radical al recibir una caja mágica de manos de su anterior portadora, Gael (Lolita), quien será su “guía espiritual”. Este objeto le otorga poderes sobrenaturales, pero bajo estrictas reglas de uso. Guiado por Gael, Pedro deberá aprender a usar sus nuevas habilidades para ayudar a los demás, aun a costa de seguir rompiendo las normas, mientras se enfrenta a los fantasmas de su propio pasado.
Una bonita fábula llena de esperanza, risas por situaciones un punto gamberras, algo de romance y también alguna lágrima (un coctel como la vida misma) que nos recuerda a las mágicas películas de Paco Arango, especialmente Maktub y The Healer (Lo que de verdad importa) en favor de la Fundación Aladina. Tanto por la humanidad que desprende la historia como por hacer hincapié en apoyar la lucha contra el cáncer, sobre todo cuando los pacientes son niños y jóvenes con toda la vida por delante.
Natalia Rodríguez, Macarena Gómez, Darío Paso y Pepón Nieto entre otros completan el reparto de esta bien llevada «dramedia fantástica».
Divino castigo, que se estrena este viernes 13 de febrero, ironías del destino que sea esta fecha tan simbólica, nos enseña que requiere mucha valentía y un tiempo de pararse a reflexionar para cambiar.










Para comentar debe estar registrado.