Toda persona, por muy inhumanos que hayan sido sus actos, merece un juicio justo, y sobre todo ser condenado con pruebas irrefutables. Sin pruebas, nadie debería ser condenado.

De lo contrario, la barbarie y oscuridad nos gobernaría. Un manto de silencio, sin lugar a disidencias o posturas contrarias contra férreos y dictatoriales gobiernos, como tristemente ocurre en no pocos sitios, nos cubriría a todos.

Es la premisa de la que parte The Mauritanian, un claro alegato contra el horror, la barbarie y el grave descrédito que supuso la cárcel de Guantánamo para los Estados Unidos de América, adalid de las libertades, la justicia y la democracia.

Cortesía de Vértigo Films.

The Mauritanian está basada en las inspiradoras memorias Diario de Guantánamo, de Mohamedou Ould Slahi y dirigida por el experimentado Kevin Macdonald, director ganador del Oscar por One Day in September (Mejor documental), Whitney, Mi vida ahora y El último rey de Escocia.

Cuenta además con las excelentes interpretaciones, en tres papeles complejos, de Tahar Rahim (el propio Mohamedou Ould Slahi); la ganadora del Oscar Jodie Foster (la abogada defensora de Slahi, Nancy Hollander) y Benedict Cumberbatch (del abogado del Cuerpo de Marines, el teniente coronel Stuart Couch). Los tres hacen un triángulo narrativo para contar este drama, a un ritmo ágil pese a lo tedioso que supone una investigación de esta envergadura, que nos hace seguir casi sin pestañear todo el metraje.

Incluiría también a Shailene Woodley (adjunta a Nancy Hollander), por las dudas que en un momento tiene, llegando a abandonar un tiempo el caso. Algo sin duda muy humano teniendo en cuenta las (presuntas) acusaciones que se vierten sobre los encarcelados en Guantánamo y la sombra que, por una por desgracia extensa minoría radical, planea sobre el islam.

Con toda esperanza perdida tras llevar años sufriendo torturas físicas y psicológicas en Guantánamo, Slahi, un hombre extraordinario capaz de provocar un gran cambio vital entre todos aquellos que lo rodean encuentra aliados en la abogada defensora Nancy Hollander y su asociada Teri Duncan. Juntos se enfrentan a innumerables obstáculos en una búsqueda desesperada de justicia. Cuando todo parece perdido, el teniente coronel Stuart Couch, otro incansable buscador de la verdad dispuesto a ajusticiar sin miramientos al que se lo merezca, pero siempre que haya pruebas fehacientes, “cambia de bando” al descubrir incoherencias e irregularidades en la obtención del testimonio contra Slahi.

Cortesía de Vértigo Films.

Por si fuera poco, además, Slahi fue capturado cuando salta en el radar de los estadounidenses su presencia en Afganistán. No para reclutar terroristas, como están en un principio convencidos, sino, y para más inri, como parte de los aliados de los americanos contra los rusos.

Si en un inicio tanto los medios de comunicación como la opinión pública estaban en contra de Nancy Hollander por defender a un cruel terrorista, cuando todo salió a la luz fue considerada una heroína, y Guantánamo el peor infierno de Estados Unidos, (salvando las distancias con Vietnam).

Cortesía de Vértigo Films.

Para muestras de la rebosante humanidad y extraordinaria esperanza de Mohamedou Ould Slahi, bastan las palabras de uno de los productores, Lloyd Levin, al leer el libro en el que el propio Slahi narra sus vivencias: “Cuando leímos el libro nos sorprendió el ingenio, la poesía y la sabiduría de la escritura de Mohamedou y nos conmovió su historia, y sentimos la humanidad innata de Mohamedou y el impulso de ver que lo que todos tenemos en común es más grande que lo que nos divide. A pesar de su experiencia brutal e injusta, su reflexión era inspiradora y oportuna, por lo que vimos que sería una película importante”.

El libro, publicado en el 2015 con Slahi aun preso, también cautivó enseguida a Benedict Cumberbatch: “Cogí el libro y lo leí de principio a fin y Mohamedou me dejó pasmado, su humanidad y su humor, su extraordinaria re­sistencia, el hecho de que pasó por todo esto y surgió para enseñarnos a todos algo sobre la alegría infatigable del espíritu humano. Me cautivó por completo su historia desgarradora y preocupante al mismo tiempo”.

Los productores, dándose cuenta de la importancia de la necesidad de un buen director para contar esta gran pero compleja historia, se sentaron a debatir la persona elegida. Kevin Macdonald. En él vieron alguien”brillante con las historias de la vida real (…) un cineasta apasionado y muy intrépido con habilidad para los thrillers”.

Lo acertado de la decisión lo corrobora Jodie Foster, ganadora de dos premios de la Academia, que a su vez es una aclamada directora de cine (El pequeño Tate, Money Monster), dijo: “Me encanta cómo funciona la mente de Kevin; es realmente curioso y me ha sorprendido mucho este rodaje al ver cómo funciona realmente el espíritu documental, que realmente funciona por instinto. Kevin cree realmente que la forma en que te acercas a la realización de películas es no intentar controlarla ni darle forma. Pasas tu tiempo percibiendo todo, te encuentras en el lugar y te mueves ahí, ves a los personajes y luego te das cuenta de lo que está sucediendo… Y luego te aseguras de capturar eso. Creo que realmente funciona para esta película”.

Ahora toca decidir al público, el próximo viernes 19 de marzo, cuando llega a nuestro país de la mano de Vértigo Films, tanto en cines (sin duda merece la pena el visionado en la gran pantalla) como en las plataformas digitales (excepto Movistar+, a la que llegará algo más tarde, el 23 de abril).

Estoy seguro de que los espectadores disfrutarán, y serán participes de la reflexión a la que nos avoca este profundo, honesto, duro pero esperanzador relato. También estoy convencido que aupará al libro Diario de Guantánamo al ranking de los más vendidos. Por lo menos, un servidor y alguno más de los que asistimos al pase de prensa nos entró las ganas de leerlo para profundizar más en este intrincado thriller con final, al menos para algunos presos de la infamia, feliz.

Cortesía de Vértigo Films.

@EduVicu

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