Este es el tema de Nostalgia, el filme seleccionado por Italia en la complicada carrera para alzarse con el Óscar a la mejor película de habla no inglesa y que Vértigo Films estrena hoy en nuestros cines.

Sobriedad en la realización, crudeza y realismo propio del cine italiano y unas soberbias interpretaciones, destacando la de Felice Lasco (Pierfrancesco Favino), un angustiado, dolido y dividido entre la lealtad a quien fuera su mejor amigo, Oreste Spasiano, (Tommaso Ragno) y apoyar a quienes tratan de erradicar la violencia encabezados por el Padre Luigi Rega (Francesco Di Lieva). Estos son los ingredientes de una película que fácilmente entra en el top diez de largometrajes estrenados en la gran pantalla este 2022. Obra seleccionada en la Sección Oficial del prestigioso Festival de Cannes.

Nostalgia arranca con la vuelta a casa, tras cuarenta años fuera, de Felice Lasco. Un regreso nada fácil, pero forzado, ya que la salud de su madre Teresa Lasco (Aurora Quattrocchi) ha empeorado. Cuando Felice trata de contactar con Oreste, pedirle perdón y sacarle de la violencia de la que se ha rodeado, se desata una descarnada lucha en la que subyace un oscuro secreto entre los dos amigos.

Si los retornos después de una larga ausencia no suelen ser fáciles, en un lugar como Nápoles, con unos códigos tan particulares y violentos, lo son todavía menos.

Mario Martone, director y coguionista junto a Ippolita Di Majo de la adaptación de la novela escrita por Ermanno Rea, despliega sin artificios innecesarios el problema napolitano. O los problemas, porque la violencia se nos despliega ante nuestros ojos en un escenario donde resalta la dejadez y escasa limpieza urbana, un mal endémico en zonas de Nápoles y Sicilia, (donde sin embargo, reconozco que en otras como Catania, le da un toque de elegante decadencia).

Sus palabras a la hora de hablarnos del filme lo dicen todo: <<El tema de esta película se inspiró en acontecimientos actuales, pero quise ir más allá, hacia un sentimiento misterioso que hay que buscar durante el propio rodaje.

Me fascinaba la idea de hacer una película no dentro de una ciudad, sino dentro de un barrio, como si fuera un tablero de ajedrez, y por eso todas las calles, las casas y los individuos que aparecen en Nostalgia son exclusivamente del barrio de Rione Sanità, un distrito napolitano separado del mar.

Este barrio lo engulle todo: los años lejanos de la ambientación de la película, el Oriente Medio -donde el protagonista ha terminado-, los sueños, los retos, los defectos. Invité a los actores y al equipo a sumergirse en el barrio como si fuera un laberinto, sin miedo a perderse. Con la cámara al hombro, empezamos a recorrer las calles, buscando una interpretación del cine de la realidad>>.

El laberíntico escenario, que también termina por engullir al espectador, es escenario como decía del enfrentamiento entre los tres protagonistas y la madre, en medio, quien se alegra por la vuelta a casa de su hijo pero a la vez se preocupa, como el resto de quienes le conocieron y ahora le ven como un extranjero.

Quienes disfrutéis con el “género mafioso” y/o el “subgénero sobre el reencuentro -turbulento- de amigos”, no podéis perderos Nostalgia, película que os atrapará desde el inicio.

@EduVicu

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