Visitar el centro de concentración de Auschwitz-Birkenau es una experiencia de dureza inenarrable, una excursión sombría a los rincones más oscuros y repugnantes del ser humano, allí donde la razón se diluye entre la maldad más pura e irracional. Tras dicha visita, servidor se vio irremediablemente empujado hacia la búsqueda de respuestas, aún sabiendo de antemano que dicha búsqueda resultaría del todo infructuosa.

Complementando la selección de un puñado de libros, aguardaba en la mesilla una serie que trataba la vergüenza alemana en todo su esplendor. Hablamos de “Hijos del Tercer Reich”, dirigida por Philipp Kadelbach.

Mini serie alemana de 3 capítulos, estrenada en 2013, nos narra la historia de 5 amigos (los hermanos Winter, Charlotte, Greta Müller y el sastre judío-alemán Viktor Goldstein) que vivirán el auge y caída de la Alemania Nazi desde diversas perspectivas, confluyendo todas ellas en el entorno del campo de batalla. La obra está destinada a remover conciencias, tanto dentro como fuera del país teutón, y no obviará aspectos como el atroz genocidio de la raza judía, la repugnante labor de la Gestapo, o los crímenes de guerra perpretados por alemanes y rusos (la historia se centra en la campaña nazi sobre suelo soviético, el titánico error estratégico de Hitler).

Estamos ante un tratado minucioso acerca de cómo la guerra es capaz de transformar a las buenas personas, de deshumanizarlas por completo. Aquí destaca poderosamente el personaje de Friedhelm Winter, el menor de los hermanos. Humanista y dotado de una enorme candidez, el chico es llamado a filas junto a su hermano mayor y escucha de su padre el clásico mantra: “la guerra te hará un hombre”. Friedhelm le responde con una frase que se repetirá durante los 3 episodios, como un eco interminable: “la guerra sacará lo peor de nosotros”. Y la respuesta más adecuada hubiera sido algo más cercano a: “la guerra nos convertirá en monstruos”.

La evolución de Friedhelm se entremezcla con las historias de sus otros 3 amigos, la de su hermano (héroe de guerra que coqueteará con la desgracia y el deshonor) y la narración de la caída del Tercer Reich, ante los ojos de unos alemanes conscientes de que sus actos no hallarán jamás el perdón, ni en este mundo ni en ningún otro.

Amor, supervivencia, sinrazón, injusticia… (tampoco se obviarán los regates a la justicia de algunos altos mandos nazis, una vez perdida la guerra): todo eso y mucho más es “Hijos del Tercer Reich”. La Segunda Guerra Mundial desde la óptica alemana.

“Ahora ya no hay nazis, solo alemanes”.

@Juanlu_num7

 

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